Alforjamochila
Durante la preparación de nuestro viaje en bicicleta por tierras italianas, se nos planteó un problema con nuestros elementos de viaje: cómo compatibilizar una alforja (elemento fundamental) acoplado a nuestra bicicleta, con la posibilidad de poder transportar la misma de una manera cómoda, como si fuera un maletín o mochila (imprescindible para transportar cámaras de fotos, o elementos valiosos que no queremos dejar atados a nuestra bicicleta), cuando nos desplazáramos andando, por ejemplo, para visitar restos
arqueológicos, museos o incluso en el mismo aeropuerto. Es decir, la idea es una alforja que sirva como tal, pero además, cuando sea necesario, se transforme en mochila o maletín, muy útil para poder desplazarnos sin la molestia de una alforja.
Para ello, hemos optado por una solución barata y efectiva. Hemos transformado una alforja no rígida, adaptándole unas correas de una antigua y vieja mochila, de tal manera que estén lo suficientemente almohadilladas para que no produzcan dolor en los hombros.





