Alforjamochila

Enviado por Jose en Mié, 05/02/2012 - 22:40


Durante la preparación de nuestro viaje en bicicleta por tierras italianas, se nos planteó un problema con nuestros elementos de viaje: cómo compatibilizar una alforja (elemento fundamental) acoplado a nuestra bicicleta, con la posibilidad de poder transportar la misma de una manera cómoda, como si fuera un maletín o mochila (imprescindible para transportar cámaras de fotos, o elementos valiosos que no queremos dejar atados a nuestra bicicleta), cuando nos desplazáramos andando, por ejemplo, para visitar restos Alforjamochila con correas de mochila

 

arqueológicos, museos o incluso en el mismo aeropuerto. Es decir, la idea es una alforja que sirva como tal, pero además, cuando sea necesario, se transforme en mochila o maletín, muy útil para poder desplazarnos sin la molestia de una alforja.

 

Para ello, hemos optado por una solución barata y efectiva. Hemos transformado una alforja no rígida, adaptándole unas correas de una antigua y vieja mochila, de tal manera que estén lo suficientemente almohadilladas para que no produzcan dolor en los hombros.

Para ello, simplemente hemos cortado estas correas y las hemos cosido en la zona que mejor se adaptaba a nuestra alforja, de tal manera que lo que ocurre es que la alforja se pliega por la mitad, por la zona que apoya en el portaequipos; con esto conseguimos que no abulte mucho, que no sea incómoda, ya que la bolsa inferior de la alforja, apoya sobre la espalda, y la bolsa superior sobre la inferior. Además, cuando no se está usando, simplemente se monta en la bicicleta y las correas se quedan entre el portaequipos y la alforja, no molestando en ningún caso.

así queda la alforjamochila con carga vista desde atrás